“Tiene muchísimas faltas de ortografía aunque estudia las reglas.” “Escribe como escucha, no como debe.” Estas situaciones, frecuentes en las aulas de Costa Rica, pueden ser señal de disortografía — una dificultad específica del aprendizaje que no tiene que ver con descuido ni con falta de estudio.
La disortografía es una condición que afecta la correcta escritura de las palabras desde el punto de vista ortográfico. La persona conoce las reglas, pero le cuesta aplicarlas de forma automática porque existe una dificultad en el procesamiento fonológico y en la memoria ortográfica.
¿Cómo se diferencia de simples errores ortográficos?
Todos cometemos errores ortográficos ocasionalmente. La disortografía se diferencia porque los errores son frecuentes, persistentes y sistemáticos, incluso después de estudiar y repasar las reglas. Hay sustituciones de letras (b/v, ll/y), omisiones, inversiones y escritura fonética constante.
Señales que debés observar
Las señales incluyen: escritura fonética consistente (“kasa” en vez de “casa”), confusión de letras con sonido similar, omisión de tildes de forma sistemática, dificultad para recordar cómo se escribe una palabra que ya conoce, y errores que persisten aunque se corrijan repetidamente.
Estrategias de apoyo
El apoyo incluye: trabajo con conciencia fonológica, uso de reglas mnemotécnicas, lectura frecuente de textos variados, corrector ortográfico como herramienta de apoyo, y no penalizar con la nota cuando el contenido conceptual es correcto. Las adecuaciones curriculares del MEP permiten adaptar la evaluación.
Intervención psicopedagógica
Una valoración permite identificar si existe disortografía, su nivel de impacto y diseñar estrategias específicas. El trabajo conjunto entre familia, escuela y psicopedagogo hace una diferencia enorme en el progreso del estudiante.
Aprender es florecer y crecer. Si tu hijo tiene dificultades ortográficas persistentes, hay una explicación — y una solución. Escribime al 🇨🇷 +506 8908-0054.
